El gran reino agricultor para una #Argentina potencia

“Todo depende y resulta del cultivo de las tierras; sin él no hay materias primeras para las artes, por consiguiente, la industria, que no tiene cómo ejercitarse, no puede proporcionar materias para que el comercio se ejecute.”

 “Fomentar la agricultura, animar la industria y proteger el comercio son los tres importantes objetos que deben ocupar la atención.”

Manuel Belgrano

Resumen

Terminar con la pobreza, eslogan clásico de todo político desde que se tenga memoria en la argentina. Es muy probable que para la mayoría sea realmente un deseo y para otros una herramienta indispensable en una plataforma electoral y repertorio de campaña. Pero en la actualidad, esa asignatura pendiente que soñaron nuestros padres de la patria: un pueblo culto, organizado, unido y sin pobreza, no se ha cumplido aún.

Manuel Belgrano, abogado, economista, militar, padre de la patria, consideraba que la agricultura, la manufactura de su producción y la apertura económica a los mercados externos forjan una base de crecimiento económico nacional, por ende, del pueblo. La igualdad de oportunidades y la educación de la población es considerada por el prócer como una herramienta infalible para para lograr el éxito.

Pero en la segunda década del siglo XXI nos encontramos con casi un 40% de la población que navega en la pobreza , con una bajísima exportación de productos manufacturados, especialmente alimentos, cuya producción de su materia prima es la especialidad de nuestra tierra.

Seguramente habrán escuchado a predicadores preguntarse ¿ cómo puede ser que haya pobreza en Argentina si podemos producir alimentos para 600 millones de personas? Quizás la respuesta a esta pregunta puede pasar porque nunca se aplicaron medidas certeras o completas para lograr ese objetivo y se priorizaron objetivos individuales y no de consenso nacional con una visión patriótica.

Quiero aclarar que no soy economista, pero algo conozco y he estudiado la historia de países o reinos agricultores que hoy son sumamente exitosos y exportan zapatos en vez de cuero crudo, o galletitas en vez de trigo, por llevar el tema a una cuestión metafórica. Nosotros exportamos cuero crudo.

Peor aún hay naciones que por su clima o territorio no pueden producir materia prima, la compran a quien la produce, manufacturan y le venden a quien primero les vendió la materia prima el producto manufacturado.

Nuestro país tiene esta lógica desde la época del virreinato, asi nos va en vez de ser una economía potente en condiciones de prestar dinero, debemos pedir para pagar cuentas corrientes o intereses de herencias anteriores.

¿Pero cómo hacerlo en un contexto político y económico adverso ?

El primer paso es garantizar a rajatabla el derecho a la propiedad privada de la población; eliminar las retenciones a las exportaciones y los impuestos a todo tipo de tecnología aplicada a la manufactura de alimentos, generar la industria de agro alimentos y la cuota nacional para terminar con la pobreza.

Potenciar las economías regionales con verdadera independencia económica. Argentina es un país federal, pero en la práctica es unitario. Buenos Aires y Rosario son puertos muy importantes pero la exportación no puede depender solo de dos jurisdicciones. Porque ello produce mayores costos, desarraigo de la población y empobrecimiento del interior.

La lógica histórica de aplicar en cada campo una industria, no es solo retorica sino un avance a una nación productiva e industrializada con economías regionales fuertes y sin capacidad laboral ociosa.

¿Cuál debe ser la función del Estado en este proceso ?

El Estado debe estar para ayudar al crecimiento económico del privado y no ser un obstáculo en su desarrollo. Es decir, en este caso debería incentivar con créditos no reembolsables a la construcción de fábricas de alimentos cada cierta cantidad de hectáreas productivas, construir caminos, puertos, vías férreas para que los productos manufacturados puedan llegar a destinos nacionales e internacionales de la forma más rápida y con los valores más bajos.

Por ello debería implementarse un porcentaje mínimo de manufacturación local y el remanente para la libre exportación de materia prima sin ningún tipo de retenciones. Vale aclarar que la cuota que debería destinarse para su manufactura en territorio local debe ser abonada – en tiempo y forma – al productor agropecuario a valores internacionales de esa materia prima descontando el precio del flete.

La eliminación de los impuestos nacionales que gravan a los alimentos primarios de Manofacturas local deben producen una reducción importantísima en el costo final del producto.

No me refiero solo al IVA del producto, sino al IVA de la luz de la empresa que los produce (acogida a este nuevo régimen) y un impuesto super distorsivo que es el impuesto a los ingresos brutos. Claro está que para esto debería existir un gran acuerdo nacional ya que este impuesto pertenece a las provincias.

Las fuentes de trabajo son de gran importancia en cada empresa, pero su costo condiciona tambien al precio final del producto. Pero en este caso bajar más los impuestos significaría una desfinanciación por parte del Estado.

Aquí nos planteamos dos temas:

Por un lado, son empresas para crearse por lo tanto el Estado no se desfinancia porque esos puestos de trabajo no existen ni forman parte de la actividad económica. Entonces no sería descabellado que estas nuevas industrias estén eximidas del pago de cargas sociales (a excepción de  ART y jubilaciones) por el termino de 10 años, que es el tiempo estimado para que un país con crecimiento económico sostenido pueda resolver su problemática.

Por otro lado, el Estado no puede solventar mano de obra ociosa pagando planes sociales a personas aptas para el trabajo. Esas personas deberían ingresar a estos programas, previa capacitación. Quien se niegue sin justificación fundada perderá el beneficio del plan social.

El tema seria asi: Si por ejemplo un hombre cobra un plan social por $10.000 al mes y el nuevo puesto de trabajo de estas industrias representa $30.000, el Estado integrara al sueldo lo que abonaba por ese plan. Por lo tanto a la empresa le costaría un 33%  por sueldo de cada trabajador y casi un 40% de cargas sociales .

Muchos alertaran que el Estado continúa erogando la misma cantidad de dinero en planes. Eso es verdad, pero pasaría a formar parte de un sueldo y de miles de nuevos empleos. Por ende, de cientos de nuevas empresas que lograran mejores beneficios, aportando a su vez productos de primera necesidad a precios de fábrica.

Las industrias tendrán productos de calidad para ofrecer al mundo en costos muy atractivos y florecerán las económicas regionales combatiendo el desarraigo y el unitarismo. Transformando asi un país federal, productivo e industrializado.

Otro tema de gran importancia es que el país contaría con un importante incremente de consumo interno ya que se generarían miles de puestos de trabajo con mayores sueldos que el costo de un plan social. Toda esa masa económica se volcaría al mercado nacional y potenciaría las economías regionales.

Comercio exterior :                                         :

Es fundamental salir a la conquista de los mercados del mundo, nuestra patria agraria debe ser el motor económico para vender calidad alimenticia. Si decimos que podemos alimentar a millones de personas con mas industrias de alimentos (cuota productiva) y mejores precios son dos factores determinantes para lograr el éxito. Pero será la tarea gubernamental la encargada de abrir las puertas del país a estos nuevos mercados, generar confianza en el mundo siendo esta política tambien un trampolín para atraer una gran diversidad de inversiones internacionales.

En resumidas cuentas, nuestro país debe transformarse en el gran reino agricultor que genere empleo, nuevas industrias y un gran estado de bienestar local.

Con este sistema :

  • Gana el empresario porque se generan nuevas pymes frente a los oligopolios alimenticios.
  •  Ganan quienes cobran un plan social porque pasan a tener un empleo estable con una monta mucho mayor con un sueldo generando su propia independencia económica.
  • Gana el empresario agropecuario porque se le reducen los impuestos de exportación y retenciones.
  • Gana la población porque va a adquirir productos de la canasta básica a precios razonables.
  • Ganan las economías regionales porque se instalarán nuevas industrias generando nuevos empleos que potencian la actividad económica local y regional. 
  • Gana el federalismo porque se imprime fuertemente este principio Constitucional.
  • Ganan al exportar productos manufacturados de calidad, siendo un puntapié inicial para conquistar más mercados demandantes de productos terminados.
  • Ganan las familias porque este sistema generaría puestos de trabajo local y desalentaría el desarraigo que históricamente lleva a trabajar a las grandes urbes.

Políticas puntuales

  1. Subsidios no reembolsables para la construcción de manufacturas atinencias cada determinada cantidad de hectáreas
  2. Cuota obligatoria de manufacturación
  3. Eliminación del IVA e ingresos brutos a los productos manufacturados y a la luz del establecimiento
  4. Cuotas obligatorias sobre lo manufacturado para el consumo interno. Principalmente mercado regional local : Costo + 20%
  5. Libre disponibilidad del saldo de la materia prima y eliminación total de las retenciones
  6. Eliminación de cargas sociales por 10 años a los nuevos trabajadores de esas industrias (no ART, jubilaciones)
  7. Integración por parte del Estado a los beneficiarios que ingresan al nuevo sistema de empleo
  8. Política gubernamental de comercio exterior para vender manufacturas locales
  9. Libre disponibilidad para importar tecnología y maquinaria con extensiones impositivas, siempre que sean aplicadas a esta industria.

Por Diego Migliorisi

Abogado – Corredor inmobiliario

Máster en gestión de la comunicación

Especialista en Seguridad. Altas tecnologías y vivienda

www.Diegomigliorisi.com

www.Cibercrimen.org.ar

www.1770argentina.com