Lo bueno de la trasparencia es poder observar con objetividad posibles soluciones a problemas neurálgicos.

En materia de seguridad nacional sin duda es una histórica asignatura pendiente  , es por ello con muy buen criterio el Ministerio de Seguridad de la Nación junto con el Ministerio de Hacienda encargaron al INDEC la encuesta nacional de victimización ( ver https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/env_2017_02_18.pdf  ) .

Este tipo de trabajamos demuestra que se aborda la problemática con absoluto profesionalismos y no se esconde debajo de la alfombra como ocurría en el pasado donde algún que otro gobernante calificaba a la inseguridad como una “mera sensación de la mediocre clase media Argentina”.

Este excelente trabajo marco objetivos marco objetivos precisos que fueron los siguientes:

  • Producir indicadores comparables a nivel nacional y provincial sobre la prevalencia e incidencia delictiva durante el año calendario previo a la realización de la encuesta (2016).
  • Identificar las medidas de seguridad adoptadas por la población para la prevención del delito.
  •  Recabar información sobre las características del delito y el contexto de la victimización.
  • Sondear la percepción de inseguridad, del desempeño de las fuerzas de seguridad, de las instituciones judiciales y de la asistencia a las personas victimizadas.
  • Determinar las características sociodemográficas y socioeconómicas de la población victimizada.
  • Describir las características específicas de los distintos tipos de delito.
  • Estimar la “cifra negra” de delitos e indagar sobre los motivos por los cuales no se denuncian.
  • Indagar acerca de las experiencias de la población con las instituciones de seguridad y justicia. • Medir la percepción de la población sobre la seguridad del lugar donde viven y donde realizan sus actividades.
  • Examinar las medidas de seguridad que adoptan los hogares para prevenir ser víctimas de un delito y estimar su impacto sobre la probabilidad de ser víctima de un hecho delictivo.

 

Los datos mas relevantes de la misma reflejan que “La desconfianza en las autoridades es el principal motivo de no denuncia de los delitos. El 34,5% de los delitos contra el hogar y el 34,7% de los delitos contra la persona no fueron denunciados por este motivo”, en otro de los resultados que nos brinda este completo trabajo afirma que “el principal motivo de insatisfacción con la denuncia es la percepción de que las autoridades competentes “no se interesaron o no hicieron lo suficiente”, declarado en el 63,2% de las denuncias insatisfactorias de delitos contra el hogar y el 67,6% de aquellas de delitos contra las personas”.

Es por ello por lo que con estos resultados cada provincia deberá tomar nota realizar las modificaciones que correspondan ya que cuando hablamos de seguridad estamos hablando de la integridad física de millones de personas.

Si hablamos de provincia de Buenos Aires, distrito en donde se comenten aproximadamente el 52% de los crímenes denunciados de todo el país, en materia de seguridad se han tomado algunas medidas relevantes a los efectos de disminuir la cantidad de crímenes en esa provincia:

  • Lucha contra la corrupción policial
  • Nueva policía judicial (marzo 2018) ley 15005
  • App de denuncias on line desde teléfonos móviles
  • Apertura del departamento judicial Avellaneda-Lanús (solo descentralización del Depto. judicial de Lomas de Zamora)
  • Nuevo equipamiento de la fuerza de seguridad.

Estas son solo algunas medidas que tomo el gobierno provincial para combatir un flagelo que los gobernantes de los últimos 30 años no pudieron resolver. Políticas equivocadas, errores de inexperiencia, incapacidad, complicidades, muchos podrían ser los motivos por el cual el delito continuo en ascenso. Pero lo que le importa a la gente no son los discursos excusatorios sino dejar de sufrir la inseguridad. En mi dictamen “ Como terminar con la inseguridad en la Provincia de Buenos Aires “ ( Ver https://diegomigliorisi.com/como-terminar-con-la-inseguridad-en-la-provincia-de-bs-as-mis-propuestas/ ) recorro las diferentes políticas simultaneas y de shock que debería realizar los tres poderes del estados provincial , que por supuesto comprenden las que ya viene aplicando el gobierno desde el año pasado .

Antes de seguir quiero aclarar que soy un simple abogado sin cargo, ni partido ni ambiciones políticas que desde hace 15 años viene estando la problemática, pero en vez de quejarme propongo soluciones reales y posibles. Mi objetivo principal es terminar con la inseguridad para siempre.

Lo que falta:

Uno de los grandes problemas de la inseguridad de hoy son la cantidad de prófugos que recorren las calles de una Provincia en donde el poder judicial colapsado – por  la histórica falta de presupuesto- avanza solo en el  80% de las denuncias ( ver https://diegomigliorisi.com/informe-estadistico-entre-2007-y-2017-se-denunciaron-casi-8-milllones-de-delitos-en-la-provincia-de-buenos-aires/ )  .

La problemática se divide en puntos que hay que abordar de forma simultanea ya que de nada sirve ni emparchar como hicieron los gobiernos anteriores ni tomar medias autónomas:

  • Policía judicial: logrará el esclarecimiento de mas delitos. Ese implicara mas condenas llevando a la necesidad de tener mas plazas en las cárceles.

 

  • Ministerio público: la policía judicial dependerá del ministerio publico, lo que llevaría de forma imperiosa a ampliar su estructura con mas tecnología, mas funcionarios. Por ende, mas presupuesto. En mi opinión es fundamental que las UFIs redistribuyan al largo y a lo ancho de la Provincia oficinas de la recepción de denuncias

 

 

  • Cifra negra del delito: De aplicarse las políticas mencionadas en los pintos anteriores lograran recuperar la confianza perdida en las instituciones y el temor a denunciar obteniendo como resultado el incremento de denuncias de hechos delictivos y la disminución de los delitos no denunciados. Para reforzar este punto es recomendable el proceso de humanización de la denuncia.

 

  • Fuerzas de seguridad: Al derivar gran parte de las investigaciones a la Policía Judicial y eventualmente la recepción de denuncias. La policía tendría mas capacidad operativa para la búsqueda de prófugos y neutralizar delitos de flagrancia, reduciendo la posibilidad de desplazamiento de campo del delincuente. Destacando que uno de los puntos fundamentales es que hoy las fuerzas de seguridad tienen alojados miles de presos en comisarias tarea que debe ser remitida al Servicio Penitenciario Provincial.

 

 

  • Poder Judicial: Con la aplicación de todos los puntos anteriores el poder judicial sin duda va a tener más trabajo que sumado a la migración de cifra negra del delito a denuncias formales generarían un colapso mayor sino se piensa en una amplia reforma judicial, comenzando por los 6 departamentos judiciales más conflictivos (San Martin, San Isidro, La Matanza, Lomas de Zamora, Morón y Quilmes). Esa reforma implica crear 10 nuevos departamentos judiciales (ampliado en link de la propuesta integral). Esto permitirá mayor especificidad en la investigación, mayor celeridad procesal (que las investigaciones sean más rápidas) y que el juicio se resuelva con mayor velocidad impidiendo que delincuentes obtengan la libertad por no tener condena firme.

 

  • Libertades anticipadas: El juez de ejecución penal es quien decide otorgar salidas transitorias o libertades condicionales a los condenados. Al incrementarse la cantidad de condenas se agudizaría el problema de colapso que hoy ahonda este estos juzgados (principalmente en los 6 departamentos judiciales mencionados ut supra). Es por ello por lo que incrementar este tipo de juzgados profundizaría el análisis y el control de a quien se esta liberando antes de tiempo. Para ello considero que la creación de “cámara de ejecución penal “como segunda instancia de control le daría un dinamismo y protección a la población de “posibles errores en primera instancia. También la especifica participación de fiscales de ejecución penal “reforzarían el proceso.

 

  • Resocialización del delincuente: Un condenado con condena cumplida puesto en libertad no resocializado significa un enorme peligro para la sociedad. Es por ello por lo que es indispensable repensar un sistema de resocialización integral que combata la futura reincidencia del ex convicto. Esto requiere una tarea conjunta entre el servicio penitenciario provincial y el patronato de liberados.

En resumidas cuentas, terminar con la inseguridad y vivir en un estado de paz es totalmente posible solo falta que los tres poderes de estado profundicen políticas y las apliquen lo antes posible.

Por Diego F Migliorisi

Abogado especialista en seguridad , vivienda y altas tecnologias.